Cicloviaje: 7 consejos de Susi Saito para planificar tu primera experiencia

Todo cicloviaje comienza mucho antes del primer pedalazo. Nace en la planificación, que transforma las inseguridades en confianza y abre camino para descubrir paisajes, conocer personas, escuchar historias locales y sentir la libertad del viento en el rostro.

Para ayudar a quienes sueñan con vivir esta experiencia por primera vez, Susi Saito, cicloviajera, escritora y fundadora del colectivo Mulheres Cicloviajantes, reúne siete consejos para hacer tu cicloviaje más seguro y transformador. Susi es uno de los personajes del libro Mujeres en la Naturaleza – Prácticas, inspiración y acogida en actividades al aire libre , que será lanzado próximamente por Gear Tips.

1. Empieza por ti

¿El deseo de hacer un cicloviaje es genuino? ¿Qué despertó ese deseo en ti? La mayoría de las veces, es justamente ese motivo el que sostiene la motivación para superar los obstáculos con seguridad, determinación y propósito.

«Cuando la decisión nace de la comparación o del deseo de hacer lo que otras personas hacen, tiende a perder fuerza ante las primeras dificultades. En cambio, cuando ese deseo viene de adentro, se convierte en un combustible para seguir adelante», explica Susi.

Por lo tanto, antes de planificar un cicloviaje, hazte una pregunta simple: ¿ese sueño realmente me pertenece? Si la respuesta es sí, encontrarás tus caminos.

2. La mejor bicicleta para empezar un cicloviaje es la que ya tienes

No es el valor de la bicicleta lo que determina si vas a viajar o no. Lo más importante es que esté en buenas condiciones de uso y que sea segura. Después de la primera experiencia, puedes hacer las mejoras que consideres necesarias, siempre de acuerdo con tu presupuesto y prioridades. Esas mejoras deben priorizar, por encima de todo, la seguridad y la comodidad, y no solo el rendimiento o la apariencia.

Por lo tanto, la bicicleta nunca debe ser un impedimento para realizar el primer viaje. Lo que marca la diferencia es la voluntad de empezar. El resto se puede construir poco a poco, pedalazo tras pedalazo.

3. Elige el camino y equilibra la planificación

Un cicloviaje no necesita ser largo. Puede suceder en los alrededores de tu ciudad o pasar por un paisaje ya conocido, pero con una mirada diferente — ventaja que nos da la bicicleta.

El consejo de Susi es equilibrar la planificación con la entrega a la serendipia (una de las palabras preferidas de la cicloviajera, que representa la casualidad), dejando espacio para lo inusitado, que siempre es la cereza del pastel. Para tu seguridad, marca en el mapa puntos importantes, como lugares de abastecimiento, agua, alimentación, hospedaje y lugares para recargar el celular, aunque sea solo una ida y vuelta o un fin de semana. Hecho esto, ¡déjate sorprender por lo inesperado!

«Un cicloviaje permite quitarse las vendas de los ojos, ver el mundo diferente, despojarse de prejuicios y preconceptos. Llegar a los lugares sin la pretensión de saberlo todo, recordando que interactuar no es solo hablar, sino escuchar historias locales. Al silenciarse para escuchar el camino, escuchas el sonido de la cascada, el río, el pajarito, además de las voces de las personas de quienes aprendemos. Además, surge nuestra propia voz, tan olvidada en el día a día.»

Susi en cicloviaje por Chile, de diciembre a enero de 2026

Susi en cicloviaje por Chile, de diciembre a enero de 2026

En la bici de Susi, hierbas recibidas de una anfitriona

En la bici de Susi, hierbas recibidas de una anfitriona

4. Enfócate en tu seguridad

Retrovisor: En el primer lugar de la lista de artículos de seguridad de Susi está el retrovisor, equipo obligatorio por ley, que ayuda a evitar accidentes tanto en la carretera como en la ciudad. Hay modelos accesibles en tiendas como Decathlon.

«El simple movimiento de girar el cuerpo para mirar hacia atrás puede causar caídas y accidentes. Con el retrovisor, mantienes la mirada atenta en la parte trasera, lo que ayuda a evitar situaciones de riesgo, como los rebases muy cercanos de los vehículos que pasan.»

Chaleco reflectante: aunque todavía es poco utilizado en Brasil, el chaleco reflectante es obligatorio en muchos países y marca una enorme diferencia en la seguridad del cicloviajero. Se coloca fácilmente sobre cualquier ropa, incluso abrigos de frío. Recuerda también usar casco.

«El color amarillo-limón ya se destaca de lejos, y la pintura reflectante se puede ver a gran distancia de día y, sobre todo, de noche, cuando nos volvemos invisibles y propensas a convertirnos en víctimas de accidentes.»

Susi Saito equipada con retrovisor, chaleco y casco

Susi Saito equipada con retrovisor, chaleco y casco

Conocimiento de mecánica: es fundamental aprender a cambiar una llanta y reparar la cadena. Por lo tanto, antes de partir, ¡recuerda pasar por una tienda de bicicletas y hacer amistad con un mecánico de confianza! Además, lleva piezas de repuesto.

Tecnología y comunicación: para realizar tu primer cicloviaje con más seguridad, vale la pena utilizar la aplicación Wikiloc, que permite planificar rutas, registrar el recorrido y compartir tu ubicación durante el viaje, en lugares donde hay cobertura celular. Para viajes en lugares más remotos, vale la pena adquirir o alquilar un rastreador personal vía satélite, como el SPOT.

«Este seguimiento es importante porque, si ocurre un accidente, las personas pueden ver por dónde pasaste e identificar el punto en que la señal dejó de transmitirse, lo que facilita las búsquedas y el rescate», explica Susi.

También es recomendable participar en grupos, como Mulheres Cicloviajantes, para intercambiar información sobre los destinos, recibir consejos de seguridad y contar con una red de apoyo en caso de emergencia. Además, mantén a familiares y amigos informados sobre el itinerario y comparte tu ubicación siempre que sea posible. Google Maps, por ejemplo, permite compartir en tiempo real mientras haya conexión a internet.

5. Piensa en la comodidad con enfoque en la salud

«Cuando hablo de comodidad, no me refiero a artículos estéticos, sino a la relación del cuerpo con la bicicleta durante el viaje. Es importante recordar que pasarás horas pedaleando, por eso, cuanto más cómoda estés, mejor será la experiencia», cuenta Susi.

El consejo es usar un portaequipajes trasero para evitar cargar peso en la espalda. Si aún no forma parte de tu equipo, una mochila pequeña puede ser suficiente en un primer viaje, especialmente si es de pocos días. Para viajes más largos, sin embargo, vale la pena invertir en el equipo.

Con el tiempo, puedes agregar bolsas específicas para este tipo de uso, como las alforjas. Representan una inversión mayor y pueden quedar para una etapa posterior, sin comprometer las primeras experiencias.

«Si las bolsas no son impermeables, una solución sencilla es colocar el equipaje dentro de bolsas de alimento para animales o bolsas estancas antes de acomodarlo. Además de proteger los equipos, esto evita que el equipaje empapado gane peso y cause contratiempos a lo largo del viaje», sugiere Susi.

6. Practica el desapego y el minimalismo

«El peso del equipaje suele ser proporcional al tamaño del miedo. Precaución, sí. Exceso, no», explica Susi. Está claro que viajar exige precaución, pero en un cicloviaje cada gramo hace la diferencia a lo largo del día. Por eso, vale la pena preguntarse: ¿esto es realmente necesario? El agua, por ejemplo, es indispensable, mientras que la comida debe llevarse de acuerdo con la distancia entre los puntos de abastecimiento. El resto pide simplicidad.

«Me gusta pensar en la lógica de los peregrinos: poca ropa, pocos objetos y todo con una función bien definida. Inicialmente, desapego, minimalismo, seguridad y funcionalidad.»

7. No olvides hacer pausas contemplativas

Es común entusiasmarse tanto con el pedaleo que las pausas terminan quedando de lado, pero el verdadero objetivo no es llegar al destino lo más rápido posible.

«El tiempo necesita recibir el tratamiento merecido en un cicloviaje. No es una carrera contra él, sino un paseo contemplativo del camino. El objetivo no es llegar al final. Porque, como ya dice el nombre: es el fin.»

Susi recuerda, además, que gran parte de lo que un cicloviaje nos ofrece sucede dentro de nosotros. Por lo tanto, ve sin prisa, siente el lugar donde estás y cambia tu mirada. ¡Lo que importa es el viaje!

Como consejo final para inspirarte, te recomendamos la lectura del libro de Susi Saito, Alma Cicloviajante – Una Aventura por el Valle Europeo, el primero escrito por una mujer sobre cicloviajes en Brasil.

Esta publicación también está disponible en: Português (Portugués, Brasil) English (Inglés)

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Isabelle de Paula

Isabelle de Paula é jornalista, sócia-fundadora da DePaula Comunicação. Apaixonada por ouvir e contar histórias, atua como ghostwriter, escrevendo livros e conteúdos para diversas plataformas, e assessora de imprensa, propagando narrativas e trajetórias de pessoas, marcas e empresas. Parceira do Gear Tips, assina projetos especiais e ajuda a empresa a ganhar visibilidade na mídia.

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